Poemas

¿Poeta quién? Escríbeme para leer mis trabajos, o descarga el PDF con tres ejemplos.


¿POR QUÉ ESCRIBO?

A veces,

olvido por qué

-yo-

escribo.

¿Para vencerle al miedo?

¿Cómo acto de rebelión?

¿En representación de lo colectivo?

¿Cómo acto político?

¿Por qué escribo?

-Como grito-.

¿Individual o colectivo?

Escribo por el yo

-porque-

Yo escribo para detener el tiempo.

Seguir oyendo -eternamente-

el silbido de mi abuelo.

Seguir -eternamente-

recogiendo las migajas de pan

hasta el borde de la mesa

-y que se me caigan fuera-.

Jugar a apostar garbanzos

aunque siempre pierda a las cartas

y nunca me guste perder.

Para tirar los dados cuando

matábamos los domingos

jugando al parchís.

¿Por qué escribo?

Porque mi abuela se ha perdido,

porque mi abuela sigue viva

y el abuelo ha muerto.

Para relativizar lo pequeño,

para detener el tiempo.

Escribo para recordar que

-yo-

seré otra poeta desconocida.

Para ser olvidada,

-detenerme en la huida y aprender a ir-.

Para reconocer que hay decenas

de cosas que aun no entiendo

-y que no me gusta perder-.

Escribo para sentirme pequeña

en una marea de escritores.

Y para, cuando me voy,

no soltar el sonido del mar.

Para que la sal empape todos mis poemas

-incluso los que aún no son poesía-.

Escribo para nunca olvidar a mi abuelo

-aunque a veces dude

cuánta verdad quede en mis recuerdos-.

Y para ver al abuelo

que nunca conocí.

Para aprender a decir la verdad

aunque sea en mi poesía

-aunque en el arte siempre mienta-.

Escribo por mi padre,

que me leía cuentos todas las noches

antes de ir a dormir.

Porque mi madre sigue dándome

un beso en la cama,

y yo atesoro la sensación

cuando vuelvo -a huir- a Madrid.

Escribo porque quería ser como mi hermana,

y mi hermana quería escribir.

Escribo para contarte 10 veces lo mismo,

y que cada vez suene distinta a la anterior.

Por los días que tengo roto el corazón,

por los textos en prosa

que se leen en verso.

Por vergüenza,

por compasión.

Escribo por ego,

aunque mi abuelo ha muerto,

mi abuela está muriendo,

y son los únicos

a los que dedicaría todos mis poemas.

Escribo porque las personas a las que más

he querido nunca sabrán que,

en algún momento, empecé a escribir.

Escribo por las veces

que me dijeron que dejase de llorar,

y todas las que me hicieron pensar

que el arte era inservible.

Porque no he conseguido vencerle al miedo,

sigo teniendo vergüenza

-y sigue sin gustarme perder-.

Escribo porque la poesía aun no me ha

curado el corazón,

por las veces que me canso de luchar

y por todos los días que quiero rendirme.

Escribo por mí,

y un poco por ti,

y mucho por los abuelos.

Para aprender, yo también, a silbar.

Porque llevo años intentándolo.

Porque no sé hacer nada más.

Por todo eso sigo escribiendo.

© 2022 Alicia Abascal Astobiza. C/ Sánchez Preciado, 3, Madrid, 28039
Creado con Webnode Cookies
¡Crea tu página web gratis! Esta página web fue creada con Webnode. Crea tu propia web gratis hoy mismo! Comenzar